Una nueva oleada de fraudes telefónicos y a través de aplicaciones como WhatsApp alertó a los expertos en ciberseguridad, quienes notaron un aumento considerable en las llamadas fraudulentas originadas desde Alemania y los Países Bajos.
De acuerdo con datos proporcionados por la aplicación Clever Dialer, estas estafas, cuyo objetivo es conseguir información personal o generar costos económicos elevados, se expandieron desde finales de 2024 y siguen afectando a los usuarios en 2025.
Los profesionales en seguridad elaboraron una lista de números asociados a estas prácticas delictivas, y recomendaron a los usuarios evitar responder o devolver las llamadas que provengan de esos números. A continuación, los mismos:
- 01573 9781469 (Alemania): relacionado con falsas ofertas de seguros de salud.
- 0163 7256838 (Alemania): engaña con fraudes de concursos y sorteos.
- +31 6 57113998 (Países Bajos): relacionado con estafas en protección al consumidor.
- +31 6 20804727 (Países Bajos): engaños sobre protección de datos privados.
- 01525 6704456 (Alemania): trampas relacionadas con contratos de electricidad.
En diálogo con iProUP, Gustavo Aldegani, experto en ciberseguridad con más de 30 años de experiencia en organizaciones militares, gubernamentales y privadas de Estados Unidos y América Latina, expresa que "para diferenciar una llamada legítima de una estafa, es importante prestar atención a ciertos indicios".
Indicios de una estafa telefónica, según experto
Entre los casos reportados, varios consumidores mencionaron que recibieron constantes llamadas sobre un supuesto cambio de proveedor de seguro médico, incluso durante los fines de semana, lo que fue percibido como acoso.
Sin embargo, existen también otros indicios que podrían dar a entender que se trata de un engaño. Por su parte, Aldegani resalta los siguientes:
- La urgencia con la que el interlocutor intenta que se tome una decisión apresurada, como el pago inmediato de una multa, la actualización de datos bancarios o la aceptación de una oferta exclusiva.
- La solicitud de información personal o financiera. Ninguna entidad, como un banco, pedirá contraseñas, códigos de verificación o datos sensibles por teléfono.
- Las llamadas fraudulentas suelen estar automatizadas o incluir mensajes grabados que instan a la víctima a presionar un número o devolver la llamada, lo que puede derivar en la entrega involuntaria de información privada.
"Los estafadores también recurren a la suplantación de identidad, una técnica que les permite falsificar el identificador de llamadas para que parezca que proviene de un banco, una empresa de telecomunicaciones o una agencia gubernamental, por ejemplo", apunta el especialista.
Según explica, en algunos casos, los estafadores utilizan información parcial de la víctima, obtenida previamente mediante filtraciones de datos o redes sociales, para generar confianza y hacer que la estafa sea más creíble.
¿Qué hacer si caigo en una estafa telefónica?
En caso de haber caído en una estafa telefónica y haber revelado datos personales, Aldegani indica que es fundamental actuar de inmediato para reducir los riesgos.
En este contexto, lo primero que debe hacer la persona es contactar a la entidad afectada, como su banco o proveedor de servicios, para bloquear posibles transacciones no autorizadas o cambiar credenciales comprometidas.
En el caso de contraseñas expuestas, es imprescindible modificarlas de inmediato y, cuando esté disponible, activar la autenticación multifactor (MFA) para aumentar la seguridad.
Además, el experto señala que es de suma importancia reportar el incidente a las autoridades correspondientes, como la policía, la agencia de protección al consumidor o el organismo regulador de ciberseguridad del país.
Por otro lado, se recomienda monitorear regularmente los movimientos financieros y las actividades en cuentas en línea para detectar cualquier comportamiento sospechoso.
"Si los datos comprometidos incluyen números de teléfono o correos electrónicos, la persona debe estar atenta a posibles intentos de fraude adicionales, como correos de phishing o mensajes fraudulentos", añade Aldegani.
Ciberseguridad: nuevas amenazas para el 2025
El avance de la inteligencia artificial está potenciando las estafas telefónicas, haciéndolas más sofisticadas y difíciles de detectar.
En este sentido, Aldegani asegura que una de las principales amenazas emergentes es el uso de deepfake de voz, que permite a los ciberdelincuentes clonar la voz de una persona real y engañar a la víctima haciéndole creer que habla con un familiar, un colega o un representante bancario.
"Otra técnica en evolución es el uso de IA para mejorar la ingeniería social. Con modelos avanzados de procesamiento de lenguaje natural, los atacantes pueden generar mensajes altamente personalizados y adaptar sus estrategias en tiempo real para manipular mejor a sus objetivos", indica.
Además, según el especialista, la automatización permitirá que los fraudes sean más eficientes y masivos, con bots conversacionales capaces de interactuar de manera convincente con las víctimas.
Ante este panorama, es evidente la importancia de que los usuarios adopten hábitos de seguridad más rigurosos, verifiquen siempre la autenticidad de las comunicaciones y se mantengan informados sobre las nuevas tácticas de fraude.