Aunque Donald Trump advierte sobre represalias contra naciones que reducen su dependencia del dólar, los BRICS avanzan sin tregua, reforzando su estrategia con oro, criptomonedas y activos digitales para consolidar su autonomía financiera.
El bloque mantiene su postura firme y apuesta por diversificar los sistemas de pago, con el propósito de reducir la influencia estadounidense y fortalecer su posición en la economía global mediante nuevas alternativas monetarias.
Los BRICS y la autonomía financiera
Anton Silouanov, ministro de Finanzas de Rusia, ha dejado claro que su prioridad es establecer una arquitectura financiera autónoma para los BRICS, desvinculándose de las estructuras occidentales.
El objetivo es reducir la dependencia del sistema SWIFT, proponiendo el uso de monedas nacionales y activos digitales como soluciones viables.
"Un sistema independiente basado en instrumentos digitales es necesario para el desarrollo comercial de los BRICS", señaló Silouanov en su intervención.
El ministro también aboga por la creación de una red de pagos transfronterizos, diseñada para eludir las restricciones impuestas por las potencias occidentales.
Esta infraestructura permitiría fortalecer los intercambios entre los países miembros del bloque, con la promesa de que el bitcoin o activos digitales podrían ser parte de este nuevo sistema.
Sin embargo, la aplicación de estos activos estaría sujeta a los estándares soberanos de cada nación.
El enfoque de Rusia forma parte de un proyecto más amplio dentro de los BRICS, que buscan emanciparse de un sistema financiero global dominado por el dólar.
La idea de un sistema multimoneda o descentralizado se ha convertido en una prioridad, especialmente tras las sanciones impuestas a Moscú.
Rusia avanza en su estrategia de criptoactivos
Rusia avanza con cautela pero firmeza en el uso de criptomonedas, marcando un giro en su postura tradicional. Desde 2024, ha mostrado señales de apertura, reconociendo el potencial de ciertos activos digitales en pagos internacionales y comercio exterior.
El país desarrolla un marco regulatorio centrado en transacciones transfronterizas con activos digitales, con el objetivo de establecer corredores de pago alternativos al sistema bancario occidental. Esta estrategia busca mayor independencia financiera frente a restricciones externas.
Otro proyecto clave es la creación de un sistema de oro digital, combinando la estabilidad del metal precioso con la velocidad de las tecnologías digitales. Con esta iniciativa, Moscú pretende desarrollar herramientas de pago fuera del control estadounidense.
Una diputada rusa afirmó que estos activos "podrían reemplazar las monedas fiat en ciertos intercambios", reflejando un cambio en la percepción de las criptomonedas como instrumento geopolítico clave para el país.
Como destaca un tweet viral, Rusia entendió que "para existir fuera del dólar, es necesario crear sus propios raíles", combinando bitcoin, oro y regulación estratégica.
Los BRICS apuestan por oro y cripto frente al dólar
Ante la creciente diversificación económica global, Donald Trump ha reaccionado con amenazas y sanciones, afirmando que sancionará a "cualquier país que dé la espalda al dólar". No obstante, los BRICS siguen su camino.
La fuerza de los BRICS radica en su diversidad estratégica. Rusia experimenta con oro digital, China desarrolla su yuan digital y India avanza con monedas respaldadas por bancos centrales. Juntos, forman un ecosistema paralelo al sistema financiero tradicional.
A pesar de la reacción de Estados Unidos, los BRICS han decidido avanzar sin esperar la autorización de Washington. Cada nación sigue su propio ritmo para construir una alternativa creíble al sistema monetario global.
Los activos digitales, como las criptomonedas y stablecoins respaldadas por oro, juegan un papel fundamental en esta transición.
Rusia está probando el oro digital para eludir el sistema SWIFT, mientras que se construye, en silencio, una red de pagos alternativa que refuerza la independencia financiera del bloque.
A pesar de que bitcoin sigue bajo vigilancia, está ganando credibilidad y se suma a la estrategia financiera de los BRICS.
El oro, por su parte, ha alcanzado récords históricos, confirmando que la combinación de activos tradicionales y digitales está dando frutos. Esta estrategia parece estar diseñada para rediseñar el orden monetario global, alineándose con los intereses de los BRICS.