Victoria: la IA creada por un argentino de 21 años para ayudar a las empresas
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Apasionado por la programación desde los 13 años, Matías Bonfigli se dio cuenta de que algo faltaba en las empresas: una tecnología que optimizara procesos para ahorrar tiempo, reducir costos y brindar un mejor servicio a los clientes.
Específicamente, Matías, que ahora tiene 21 años, trabajaba en una empresa donde observaba muchas ineficiencias que le inquietaban y para las cuales veía una solución.
"Me di cuenta de que muchas tareas repetitivas en ventas, administración y otras áreas podían automatizarse con inteligencia artificial. Un día ofrecí implementar un sistema de IA para optimizar el área de ventas, y los resultados fueron sorprendentes", expresa en diálogo con iProUP.
Así comenzó a surgir Victoria AI, con el objetivo de automatizar procesos completos y transformar la operatividad empresarial. Pero antes de este proyecto, Bonfigli desarrollaba software a medida. "Esta combinación de experiencia y aprendizaje me permitió diseñar una herramienta realmente útil para las empresas", explica.
En cuanto a la inversión necesaria para desarrollar esta tecnología, el joven indica que Victoria AI comenzó con recursos propios, sin socios ni inversión externa. "En ese entonces me quedaban u$s500, los cuales invertí en la imagen de Victoria".
Desarrollar herramientas con un impacto tan grande, además de beneficios, también presenta muchos desafíos.
En este contexto, Bonfigli indica que "el mayor desafío al desarrollar Victoria AI fue crear una inteligencia artificial que no solo respondiera preguntas, sino que realmente ejecutara tareas complejas y automatizara procesos completos sin intervención humana".
Uno de los principales retos para el experto en software fue lograr que Victoria se adaptara a diferentes empresas sin necesidad de programaciones personalizadas para cada cliente.
"Para ello, implementamos una metodología de trabajo de 'Vos nos pedís, nosotros lo hacemos y lo adaptamos para todos'", detalla.
Otro desafío fue la integración con múltiples sistemas y plataformas. Según cuenta el joven, Victoria no solo gestiona datos, sino que también interactúa con herramientas externas, procesa facturas, modifica inventarios y ejecuta tareas administrativas, todo de manera fluida y sin errores.
"Además, asegurar que Victoria autogestionara su propio aprendizaje y evolucionara con cada uso fue clave. La IA no solo responde, sino que se entrena sola, reconfigura su comportamiento y optimiza procesos, lo que la convierte en una solución realmente autónoma y escalable", agrega.
Según Bonfigli, las empresas que implementaron Victoria AI experimentaron una transformación significativa en su eficiencia operativa y reducción de costos. Gracias a la automatización de tareas clave, lograron optimizar procesos y mejorar la experiencia de sus clientes.
Algunos de los beneficios tangibles observados desde su integración incluyen:
Según cuenta Bonfigli, el futuro de Victoria AI se enfoca en una evolución constante para ofrecer mayor autonomía, integración y capacidades avanzadas.
"Nuestra visión es convertirnos en la columna vertebral operativa de las empresas, asegurando que cada tarea administrativa, operativa y comercial pueda ser optimizada con inteligencia artificial", apunta.
Algunas metas a corto plazo que enumera el especialista incluyen:
Para concluir, Bonfigli asegura que la herramienta evolucionará como un sistema de automatización empresarial cada vez más poderoso, flexible y adaptable, ayudando a las empresas a operar con mayor eficiencia y menor costo.